El jueves 06 de Febrero de 1986 amaneció despejado y con sol radiante, pero caluroso, pesado húmedo y con un viento norte que hubiera hecho decir a cualquier abuela “…va cambiar el tiempo…”

A la hora de la siesta ya se había nublado, sin embargo, nadie imaginaba que el Club A. Matienzo estaba a punto de vivir su día mas triste.

Aproximadamente a las 18,20 hs. se desató una tormenta que parecía ser una mas de las tantas que suele ocurrir en esta época del año.

Pero fue mucho mas que eso. Un violento tornado arrasó la parte norte del pueblo y derribó el tinglado abierto que cubría la pista de bailes y la cancha de básquetbol, cayendo sobre la sede social que milagrosamente resistió el peso.

Minutos antes del desenlace, una docena de niños que formaban parte del equipo de ciclismo de la Institución, descansaban debajo del tinglado luego de abandonar el entrenamiento a causa de los primeros embates del temporal. Con buen criterio el concesionario del Club obligó a los niños a resguardarse dentro del bar y gracias a eso la desgracia no se convirtió en tragedia.

Durante los dos días siguientes se trabajó sin descanso en desarmar, cortar hierros y limpiar el lugar. Con el apoyo de la comunidad en general, la Comuna de Romang y el aporte invalorable de la Empresa NECON S.A. que facilitó las máquinas para levantar lo quedó del tinglado, el sábado por la tarde se despejó por completo la pista y sus alrededores.


La temporada de carnavales estaba a pleno aquellos días de febrero. Y los bailes que realizaba en esas fechas el Club eran toda una tradición y una garantía de éxito.

Por eso, a pesar de la tristeza por lo sucedido, a pesar de los escombros y los hierros retorcidos, a pesar de la desolación, el sábado 08 de febrero, a 48 horas del desastre, en MATIENZO hubo baile de carnaval. 

 

 

Imágenes de la tragedia

Foto Gentileza Darío Orlando Sager
Foto Gentileza Darío Orlando Sager