HISTORIA DE BENJAMIN            MATIENZO

 



El Tte. Benjamín Matienzo nació en San Miguel el 9 de Abril de 1891, en el seno de una tradicional y arraigada familia de la sociedad tucumana.


Apasionado por el hobbie de aquellos días, la aviación, estudió en el Colegio Militar de la Nación donde se graduó de alférez. En 1917 recibió su brevet y realizó su primera hazaña: en un raid  de cuatro etapas, unió los 1135 km. que separan Tucumán con Buenos Aires.
A mediados de Mayo de 1919, emprendió junto al Capitán Pedro Zanni, y el Tte. Antonio Parodi, la difícil misión de unir Mendoza con Santiago de Chile atravesando la cordillera sobre sus cumbres más altas.
Luego de varios intentos frustrados por las adversas condiciones climáticas del otoño mendocino, el 28 de Mayo amaneció despejado y con pronóstico de buen tiempo. A las 6,40 de la mañana, los tres militares argentinos despegaron desde el campo de aviación Los Tamarindos en busca de la hazaña.
Apenas cobraron altura, se encontraron con fuertes corrientes de aire que sacudían violentamente a los endebles monomotores y dificultaban su marcha. A los pocos minutos de vuelo el Tte. Parodi regresa a la base con problemas en el motor. El Capitán Zanni llegó hasta Uspallata y retornó por falta de combustible. El Tte. Benjamín Matienzo, a bordo de su Nieuport  28 C 1, decidió continuar a pesar de todo………………….
Testigos oculares de Las Cuevas cuentan haber visto un avión que apenas avanzaba contra la corriente, otros dicen haber visto una aeronave que dejaba una estela de humo. Y después la incertidumbre.
Luego de varios días de infructuosa búsqueda debido a las intensas tormentas de viento y nieve, se lo dio por desaparecido.
El cadáver de Matienzo fue hallado el 18 de noviembre de ese mismo año, por un grupo de gendarmes al mando del sub-comisario Pujadas que había partido a tal efecto dos días antes.
No había rastros de la máquina y por el estado de sus botas se supuso que había sobrevivido a la caída y trató de llegar caminando a Las Cuevas, hasta que la fatiga y el frío lo obligaron a recostarse contra un peñón saliente y quedarse allí hasta morir congelado.
Esta conjetura fue corroborada recién en 1950 cuando hallaron los restos del avión en un lugar alejado de donde se encontró el cuerpo de Matienzo.

 

 

El Sub comisario Pujadas y sus hombres junto al cadáver de B.Matienzo
El Sub comisario Pujadas y sus hombres junto al cadáver de B.Matienzo